sábado, 24 de marzo de 2012

La educación superior



En su obra el señor Gabriel Zaid aborda dos dilemas de suma importancia a nivel global: los altos costos de la educación superior y la productividad que aportan dichos conocimientos a la sociedad.
Al mirar hacia el pasado se nota claramente que la educación universitaria ha sido un privilegio desde sus orígenes, ya que solo los aristócratas tenían la capacidad económica para costearla. Luego comienzan las primeras acciones encaminadas hacia su democratización: la educación ya no se recibía en casa, si no en determinado lugar compartido por varios estudiantes, y la contratación de maestros y bedeles. Con el tiempo los bedeles toman la administración de los centros educativos y comienzan a elaborar canastas con las diferentes asignaturas que debían cursar los estudiantes para recibir su título. De ésta manera se ha ido manejando hasta llegar a las universidades actuales. 

Hoy día existe un incremento significativo en la población estudiantil. La mayoría de éstos movidos por un anhelo de mejorar su calidad de vida, y otros por el mero apetito del saber. Lo cierto es que las universidades públicas no se dan abasto ante los innumerables alumnos que pretenden obtener un título a nivel superior. Como diría la gente de antaño “no hay cama pa’ tanta gente” pues no existen las condiciones para que cada individuo de determinada población pueda recibir el pan del saber, y las universidades privadas solo pueden ser costeadas por personas con altos recursos económicos ó con un sacrificio exorbitante realizado por el mismo alumno, trabajando y estudiando simultáneamente.


Como consecuencia lógica de la educación se encuentra la productividad. Pero ¿Serán todos los egresados universitarios capaces de producir los bienes necesarios para el desarrollo y el progreso científico de una sociedad? Obviamente no, y esto, según Zaid es debido a la democratización de la educación superior, ya que es accesible para todos en vez de serlo para quienes realmente tengan una genuina vocación e interés en una rama determinada. Aunque existiesen las facilidades para hacer llegar la educación superior a cada miembro de una sociedad, no todos encontrarían oportunidades de empleo en su área dentro del mercado laboral. De ahí su frase más reveladora en éste ensayo: No se puede privilegiar a todos sin hacer que el privilegio deje de ser un privilegio.

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